Por qué todos los alumnos deberían aprobar este año escolar sin importar sus calificaciones

Aún si se reanudan las clases en este ciclo escolar, (que es difícil que suceda), la educación nunca volverá a ser igual y habrá que repensar qué y cómo enseñamos a nuestros niños a partir de ahora. 

El mundo entero cambió de un día a otro y no volveremos a ser los mismos. Las empresas tienen que reinventarse como las personas, la vida diaria y las familias. Nadie deberíamos regresar a la escuela que dejamos antes de la contingencia, porque no estaremos en el mismo lugar que cuando nos pidieron encerrarnos en  nuestras casas. 

Hay una generación de niños y jóvenes que se quedó con un ciclo escolar trunco, sin saber por dónde llegó el fin del juego.

Muchos adultos tampoco supieron cómo de pronto pasaron de papás y mamás, a ser maestros desde casa que combinan espacios de trabajo, vida, estudio, hogar y entretenimiento, en un cambio de rutina que está pesando en los adultos y en los más pequeños.

Las consecuencias para ellos son emocionalmente grandes. Aparte de aislarlos en casa por tanto tiempo, perdieron la convivencia con sus amigos, tan importante para su etapa actual. Perdieron su  rutina diaria, su escuela, sus amigos y a sus maestras, quien con suerte les comparten tareas para hacer en casa y si son afortunados, a veces se ven en video.

A algunos los apoya mamá, papá, hermano…en los deberes escolares, otros se las arreglan solos, muchos de ellos aún no han sabido entender y menos expresar cómo se sienten y otros tal vez ni siquiera han tenido con quien hablarlo.

Los niños y las niñas están viviendo en una etapa temprana y fundamental de la vida, una crisis de salud mundial, social, económica y psicológica, que afecta a todas la familia, pero ellos no tienen la madurez de procesar estos cambios drásticos en su entorno, que a esta edad merma muchos soportes para su autoestima y seguridad en el futuro.

Los maestros han tenido que adaptarse a dar clases a distancias y muchos papás y mamás han tenido que acoplarse a este nuevo esquema. La recomendación común entre los expertos en educación es bajarle a la expectativa académica y darle prioridad al tema emocional de los estudiantes. 

Fuentes como el ISTE (International Standard for Technology in Education) menciona que lo más importante para los niños es demostrarles flexibilidad y empatía.

Los expertos no hacen el énfasis en los temas tecnológicos o de educación a distancia, si no que se enfoca en no exigir el máximo rendimiento de los estudiantes.

Me llamó la atención un artículo de KPBS (San Diego Public Network) sobre el pánico en la pedagogía en estos días y el por qué estos cursos en línea deben ser mucho más ligeros que de costumbre. Aquí se pone en evidencia que el menor de los problemas de cualquier estudiante en medio de esta crisis, es el académico, cualquiera que sea su grado escolar. 

En varios países, las autoridades educativas han anunciado que sus alumnos acreditarán el ciclo escolar. Muchas de las pruebas importantes como el GCSE, se anularon por completo para alumnos de 16 años en Reino Unido (The guardian)  sin volver a las aulas.  El anuncio en México asumo, estará por llegar. 

En CLUB LIA hemos podido apoyar a escuelas, directores(as) y maestros a través de capacitación y recursos para implementar tecnologías y plataformas para educar con calidad, a través de herramientas digitales, que han logrado lo que en años no se había podido avanzar, eso nos ha adelantado a nuevas posibilidades a nivel tecnología y educación. 

También abrimos nuestras plataformas  CLUB LIA KINDER y PRIMARIA  de manera gratuita para que todos los papás puedan ofrecer a sus hijos un sitio educativo ligado a los currículos de la SEP y que de forma divertida vayan absorbiendo conocimientos académicos, habilidades digitales, refuercen un segundo idioma, (inglés o español)… y hasta terminar el ciclo escolar. Muchos lo hicimos. Es momento de apoyar la educación, regresen o no a las aulas. 

El mensaje más increíble es que todos nos dimos cuenta que ¡SÍ ES POSIBLE! Tanto padres, directores, maestros y alumnos han validado que la tecnología es un aliado importante en la educación, y un apoyo en situaciones adversas.

Después de esto, no habrá opción tanto para los sistemas públicos como privados para seguir explorando cómo sacarle más jugo a la tecnología para educar de la mejor forma posible. Ahora no habrá más días de clases perdidos por lluvias, sismos, enfermedad u otras contingencias: se puede. Millones de nuevos usuarios aplicando videollamadas y herramientas digitales como forma de contacto diario para educar. 

Hay diversas posturas con respecto a la escuela en este periodo y en cada uno de los 191 países con encierros por el virus. (1,5 mil millones de alumnos y más de 60 millones de maestros solo en básica).

En México se ha planteado que los alumnos deben regresar en verano a “reponer” el tiempo perdido en el ciclo escolar. Aunque el planteamiento puede sonar atractivo, para los padres que están teniendo que lidiar con trabajo y escuela en casa, no es una buena solución, en parte porque aún no sabemos si para ese entonces será posible volver por temas de salud y porque académica y emocionalmente, no es buena idea que los niños regresen a terminar el curso en julio y agosto para comenzar de inmediato uno nuevo. Menos después de lo experimentado. 

Las vacaciones tienen una función, permiten a los niños descansar de las tareas, jugar más, explorar su lado lúdico. Los niños aprenden de toda experiencia y estas semanas no son la excepción, pues la mayoría no solo ha seguido trabajando en actividades escolares, si no en las de casa, o en nuevos aprendizajes y retos que les ha traído el encierro. 

Quizá académicamente regresarán con omisiones o lagunas en temas diversos, que se podrán nivelar en un futuro, pero no debemos olvidar todo el aprendizaje que están teniendo estas semanas. Aunque el programa “Aprende en Casa” evidenció la disparidad socioeconómica en el país y no nos garantiza que todos los niños tengan oportunidad de seguirlo, muchas familias están pidiendo a los niños apoyo con labores de la casa que antes no hacían: en la cocina, en la limpieza,  bañando al perro, aprendiendo cosas nuevas,  etcétera. 

Todo eso los hace crecer y desarrollar habilidades, no las menospreciemos y cuidemos su salud física y emocional, para que en cuanto se abran las aulas regresen con toda la disposición de aprender más y mejor en una nueva escuela, no en la normalidad, si no en una nueva realidad. 

Debemos anteponer su desarrollo emocional, más allá de un número en la boleta, pensemos que están pasando por momentos de tensión, estrés y confusión se hable de esto o no. 

No hay que minimizar el esfuerzo que han hecho papás, docentes y alumnos. Y aunque los niños aprenden y se adaptan, será un aprendizaje para no olvidar jamás. No será una generación perdida, sino una generación de niños que sabrá trabajar en distintas circunstancias, que serán resilientes, flexibles y más autónomos, características que vamos a necesitar en el mundo después del COVID 19.

La tarea de los subsistemas educativos, debido a la diversidad de esquemas y situaciones en México, incluyendo los particulares, sería tomar la responsabilidad de sus formas de evaluación, acreditación y dar seguimiento a esos pendientes en sus comunidades educativas.

Se tendrán que adaptar programas, contenidos y formatos cuando estemos listos para volver a las aulas y seguro tendremos a muchos más papás cuestionando la educación como la conocíamos y exigiendo a las instituciones educativas nuevos planes de educación a distancia, programas tecnológicos y preparación para maestros y papás para lidiar con contingencias de todo tipo, pero sobre todo: preparación para el futuro que les espera a sus hijos, uno muy distinto al nuestro.

Estamos viendo universidades que mantendrán la modalidad en línea por encima de la presencial y esto sin duda abrirá aún más oportunidades para un verdadero cambio en la educación de todo el mundo. Hoy es posible educar a una nueva generación que está lista para la transformación. 

Por Lourdes Ibañez es Fundadora y CEO de CLUB Líderes Innovadores en Aprendizaje: Clublia.com y del movimiento Education Makeover.